CELEBRACIÓN DEL JUBILEO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
- Convocados por la Conferencia Episcopal Costarricense, nos hemos congregado en la casa de nuestra Señora de los Ángeles para celebrar el Año Jubilar de los Pueblos Indígenas, dentro del marco histórico del martirio de Pablo Presberi, líder de la resistencia indígena en los inicios de la Conquista y Colonización de los territorios indígenas.
- Con la presencia y participación de hermanos y hermanas indígenas de los Pueblos Cabécares de Talamanca, Ujarrás, Tjai (Valle de la Estrella); Alto y Bajo Chirripó y Bribris de Salitre y Talamanca; Térrabas; Borucas; Ngobes de Coto Brus y Conte Burica;
- Hemos venido de muy lejos, llenos de gozo y esperanza a celebrar el año de gracia anunciado y realizado en la persona de Jesús de Nazaret, cuando proclamó ante sus paisanos la buena noticia del Reino de Dios: “El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y dar vista a los ciegos, a libertar a los oprimidos y a proclamar un año de gracia del Señor”(Lc 4,18-19).
- Proclama que tiene su raíz en la fe del pueblo de Israel en la celebración del Año Jubilar, donde Dios promete a su pueblo la creación de un nuevo orden social basado en la justicia y en la fraternidad (Lev 25. Dt 15).
- Hoy venimos a presentar nuestra palabra, nuestro dolor y clamor al Señor de la vida, con la esperanza de que pronto muchos territorios arrebatados nos sean devueltos. Nosotros somos los cuidadores milenarios de la madre tierra, puestos por Dios.
- Nos atemoriza los grandes proyectos de exploración y explotación de nuestras riquezas naturales que el Estado Costarricense, las Empresas nacionales y transnacionales tienen proyectados realizar dentro de nuestros territorios sin que se nos consulte.
- Nos causa dolor la presentación e imposición del Evangelio con una mentalidad que no tienen en cuenta nuestra cosmovisión y tradiciones religiosas, ni disponibilidad para realizar un diálogo inter-religioso.
- La imposición de Planes de educación y de salud, sin consultarnos, atropella y destruye nuestras tradiciones.
- Desde que se inició la educación estatal en nuestras comunidades sufrimos la experiencia de constatar como el sistema educativo de afuera del (Estado) saca de las casas y comunidades a los niños /as y jóvenes, los separa y desarraiga del proceso cultural de sus familias y costumbres, adoptando las otras prácticas de comportamiento que chocan con su identidad cultural.
- Cuando necesitamos algún servicio público tenemos que sufrir maltratos, incomprensiones y rechazo. En algunas oficinas, los funcionarios públicos y particulares desconocen y violan los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas.
- En los últimos años el Gobierno costarricense ha recibido llamados de atención de la OIT – CERD y el CDHDONU, por la no aprobación de la ley de autonomía, por el incumplimiento de las leyes nacionales e internacionales, en especial por los temas como tierra, territorios, consulta y reconocimiento de autoridades propias.
- Tenemos 18 años de esperar la aprobación del proyecto ley sobre la Autonomía indígena No.14352.
Llenos de alegría valoramos:
13. La existencia de Comunidades con espiritualidad propia, fortaleciendo su Cultura, sus tradiciones, ritos, ceremonias, lengua, medicina tradicional, las enseñanzas de los mayores y los servidores de las comunidades.
14. La experiencia de Dios que se ha dado a conocer a todos pueblos y las Culturas, reconocido con el nombre que cada uno de estos pueblos lo nombra: Sibú – Sibö – Ngöbo – Tocú – Sbó.
15. Esta experiencia de Dios la vivimos en una relación amorosa, con la Madre Tierra, la Naturaleza, las familias, la medicina, el estudio, el trabajo, el descanso, las fiestas, las cosechas.
16. Cada día se va fortaleciendo la organización de un creciente movimiento indígena autonómico que re-construye su Proyecto de vida y que resiste al Proyecto de Muerte, impuesto desde la Conquista, hoy neoliberal, con valores contrarios a nuestra cosmovisión y la espiritualidad indígena.
17. Es motivo de esperanza la existencia de una Pastoral Indígena, llamada a asumir los desafíos y las esperanzas del Proyecto de Vida del Pueblo Indígena, reconoce los desaciertos y errores de un proceso evangelizador que negó e invisibilizó la riqueza de la espiritualidad y religiosidad del Pueblo Indígena y de sus servidores.
18. Notamos cómo se abre un espacio en la Iglesia como Pueblo de Dios, en la práctica del Diálogo Teológico, cultural e Interreligioso, donde los aprendizajes e intercambios de saberes, enriquecen mutuamente a todos y a todas, espacio propicio y providencial que permite hacer posible la Buena Noticia del Reino de Dios, aquí y ahora, en el kairós de nuestros Pueblos, asumiendo las diversidades como fortaleza y complemento necesario para toda la catolicidad de la Iglesia.
19. Miramos con alegría cómo la pastoral Indígena ha iniciado un proceso de articulación hacia una pastoral nacional en solidaridad con las luchas de los pueblos indígenas.
20. SOLICITAMOS:
- Al Gobierno de la República y a los Diputados que aprueben el Proyecto de Ley # 14352. Ley de Desarrollo Autónomo de los Pueblos Indígenas, que ya tiene 18 años de esperar su probación en la corriente Legislativa. Proyecto que ha sido Consultado en tres ocasiones a estos Pueblos y que aplica el Convenio # 169 de la OIT y reafirma la Declaración de los DDHH de los Pueblos Indígenas aprobada en setiembre del 2007 por las Naciones Unidas y suscrita por el Gobierno de Costa Rica.
- A los y las habitantes de este país, reconocer la existencia de los Pueblos Indígenas y de sus Derechos fundamentales, desterrando la discriminación y las actitudes etnocéntricas, que siguen dañando tanto a los mismos indígenas, que lo sufren y también la espiritualidad y la humanidad de toda la nación costarricense, que se ve disminuida al no reconocer al otro, en la riqueza de su diferencia y fuerza de la igualdad como seres humanos.
- A las autoridades de la Iglesia y a los agentes de pastoral, a las comunidades eclesiales: reconocer la necesidad de dar acompañamiento permanente a estos Pueblos, dejando atrás visiones discriminatorias de “mayorías y minorías”, que sólo niegan y violentan los derechos de estos pueblos, les invisibilizan, y, abriendo paso a visiones estigmatizadas de estos hermanos y hermanas.
Dado en la Basílica de nuestra Señora de los Ángeles
Con motivo de la celebración del Año Jubilar Indígena
Cartago, 11 de junio 2011

