¿Quiénes somos?
El Centro Nacional de Ayuda a las Misiones Indígenas, Cenami, es un instrumento de búsqueda y servicio que facilita el caminar convergente y plural de los pueblos indígenas, para la realización de su propio proyecto de vida, en la sociedad y en la Iglesia.
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CONSEJO DIRECTIVO __________________________
CONSEJO CONSULTIVO __________________________
EQUIPO COORDINADOR Integran este equipo coordinador quienes encabezan cada una de las áreas de servicio de Cenami: __________________________
Los distintos servicios y actividades con las que Cenami responde a las comunidades indígenas, se reciben, se estudian, se analizan, se priorizan y se encomiendan al área que le va a dar seguimiento según esperan tanto los indígenas como las instituciones, promotores y agentes de pastoral que los acompañan. Esta es la tarea del equipo coordinador de Cenami.
GRUPO DE ASESORES
Cenami, en sus siete áreas de trabajo, cuenta con asesores locales o regionales para asegurar un mejor servicio a las comunidades indígenas y a quienes los acompañan. Estas personas, que asesoran en momentos coyunturales para apoyar que los distintos proyectos se realicen según su propio diseño, han surgido de las mismas bases indígenas, o pertenecen a otras instituciones, o son agentes de pastoral que se identifican con los objetivos de los indígenas, de la Pastoral indígena y los de Cenami. Con sus asesorías mantienen la perspectiva integral de acompañamiento a procesos indígenas campesinos. Estos asesores aconsejan también a Cenami, y colaboran asumiendo servicios a las comunidades y sus equipos acompañantes, tanto a nivel nacional como internacional.
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CENAMI Y LA PASTORAL INDÍGENA – BREVE HISTORIA
Remotos
En la primera evangelización (1524-1574) personajes como Vasco de Quiroga, Bartolomé de las Casas, Bernardino de Sahagún, los alumnos del Colegio indígena de la Santa Cruz en Tlatelolco, San Juan Diego y otros, pusieron las que serían las bases fundamentales de la pastoral indígena de entonces y de ahora. Mucho después, desde el más alto nivel de la Iglesia vino la carta apostólica Firmíssimam Constántiam del Papa Pío XI, dirigida a los obispos mexicanos en 1937 para que acudieran en auxilio de la nada insignificante población indígena del país.
Próximos
Surgimiento de la Pastoral Indigenista
Colaboración con Misereor
A partir de 1974 los Misioneros de Guadalupe dejan Cenami. CENAPI desaparece y se integA partir de 1974 los Misioneros de Guadalupe dejan Cenami. CENAPI desaparece y se integra un nuevo equipo, que en su conjunto, bajo las siglas de Cenami AC, es llamado a fungir como Secretaría ejecutiva de la Comisión Episcopal para Indígenas. Es el tiempo de Mons. Arturo Lona Reyes, entonces se acude a la colaboración con Misereor primero para el funcionamiento de la oficina y de los servicios de asesorías, y luego también para la canalización de microproyectos de promoción. El objetivo de Comisión Episcopal para Indígenas y de Cenami fue oír y asumir la voz de los indígenas como pueblo y como Iglesia.
Nace la Pastoral Indígena
A raíz del servicio de la Iglesia a las comunidades indígenas, éstas poco a poco se convierten de beneficiarios en protagonistas de su desarrollo humano y cristiano. Este cambio en tiempos de Mons. Bartolomé Carrasco como presidente de la Comisión Episcopal para Indígenas, da paso en 1980 a la Pastoral Indígena, que, además de específica, tiene como sujetos activos a las mismas comunidades. Son ellas las que, ayudadas por sus servidores pastorales, retoman sus culturas, sus valores, su mundo mítico-simbólico, para reafirmar su identidad y participar activamente dentro de la Iglesia y de la sociedad mexicana. Es ésta la que llamamos Pastoral Indígena, llevada a cabo por indígenas para los indígenas. A principios de 1988, cuando era presidente de la Comisión Episcopal para Indígenas Mons. José A. Llaguno Farías, la Conferencia del Episcopado Mexicano publica los Fundamentos Teológicos de la Pastoral Indígena de México, que fueron conocidos como los FUTEPIM.
Cenami en la emergencia indígena Al principio la relación de Cenami con Mons. Cantón fue un poco tensa, pues él consideraba que los bienes de Cenami debían ser transferidos a la Comisión Episcopal para Indígenas en razón de la intención de los donantes. Esto se aclaró acudiendo al único donante que era MISEREOR, quien certificó que esa institución había entregado los recursos a Cenami para la promoción integral de las comunidades indígenas de México, en base a convenios claramente definidos y asumidos por ambas partes. Hecha esa aclaración, se inició con Mons. Cantón una búsqueda conjunta de relación-colaboración que, al mismo tiempo que reconociera la autonomía de Cenami, buscara también garantizar la eclesialidad de este organismo. En pláticas con el Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano en ese tiempo, Mons. Adolfo Suárez, vimos que la manera concreta de expresar esto podía ser mediante un Consejo de obispos de zonas indígenas que respaldara la eclesialidad y ortodoxia de Cenami, y mediante la aprobación por parte de la Conferencia del Episcopado Mexicano de un estatuto jurídico canónico de Cenami, donde se señalara claramente el ámbito de la autonomía de dicho organismo de Iglesia. Los planteamientos se hicieron formalmente al Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado Mexicano en 1989, pero no llegaron a buen término por la infeliz muerte accidental de Mons. Luis Miguel Cantón en 1990. Mientras tanto Cenami, bajo la dirección episcopal de su Presidente, Mons. Bartolomé Carrasco Briseño, arzobispo emérito de Oaxaca, siguió ejerciendo su servicio de evangelización integral a las comunidades indígenas y a sus servidores pastorales y sociales contando siempre con la anuencia y aprobación de los señores Obispos de zonas indígenas, que solicitaban nuestros servicios. El período de Mons. Felipe Aguirre Franco al frente de la Comisión Episcopal para Indígenas (1990-1997) se caracterizó por un prolongado silencio respecto a Cenami. En los últimos años la relación de la Comisión Episcopal para Indígenas con Cenami se incrementó gracias a que, al encargarse Mons. Aguirre del Secretariado de Pastoral Indígena del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) en 1996, él se percató de la valoración que los Obispos tenían de los servicios de Cenami a nivel latinoamericano. A partir de entonces la colaboración entre Comisión Episcopal para Indígenas-Cenami se hizo más estrecha en eventos de Pastoral indígena, Teología india, Sacerdotes indígenas e Inculturación del Evangelio. Lo cual llevó a Mons. Felipe Aguirre, al final de su gestión frente a la Comisión Episcopal para Indígenas, a expresar abiertamente, en una carta dirigida a todos los obispos, que la eclesialidad de Cenami así como su autonomía como institución se garantizarían mediante mecanismos que, en el caminar, se irían definiendo con la participación de ambas instituciones. La emergencia indígena que se dio, a partir de 1994, en Chiapas y en México entero por el levantamiento armado del EZLN, llevó a la Iglesia mexicana a profundizar y clarificar mejor su papel pastoral en el acompañamiento de los pueblos indígenas. Todas las instancias y organismos eclesiales interesados en la pastoral indígena, incluido Cenami, se acercaron para articular esfuerzos, análisis y planteamientos que ayudaron a mejorar el acompañamiento eclesial a la causa indígena. El sucesor de Dn. Felipe Aguirre en la presidencia de la Comisión Episcopal para Indígenas, Mons. Héctor González, Arzobispo de Oaxaca, ratificó el reconocimiento a Cenami y solicitó su colaboración participando en el Consejo Consultivo de la Comisión Episcopal para Indígenas. Con esta modalidad de reconocimiento y colaboración Cenami siguió dando sus servicios tanto a las instancias eclesiales como civiles de las zonas indígenas de México y de América latina.
Presente y futuro de Cenami Con Mons. Guillermo Francisco Escobar Galicia, obispo de Teotihuacán, Estado de México, y nuevo presidente de la Dimensión Indígena de la Pastoral Social de la Conferencia del Episcopado Mexicano (2009-2012), continuamos la colaboración institucional sumando esfuerzos para mantener y consolidar la Pastoral Indígena nacional en sus diversos aspectos.

